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Castillo y Colegiata de Quedlinburg

Quedlinburg está en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1994. Pertenece al estado de Sajonia-Anhalt, y fue una capitalidad del Sacro Imperio Romano Germánico.

La ciudad gozó de prosperidad en la Edad Media por su vocación comercial y hoy es un notable ejemplo de urbe de aires medievales con su conjunto de casas de entramados de madera y sus monumentos. La zona propuesta para la Lista del Patrimonio mundial comprende el centro histórico rodeado por los muros medievales, con el casco viejo, en el que se encuentran tanto la gran colegiata como los vestigios de la fundación imperial.

Situada en una tierra ondulada, Quedlinburg entró en la historia en el inicio del siglo X, cuando el monarca Enrique I hizo allí un palacio. A su muerte, su viuda fundó una importante abadía. Durante ese periodo, Quedlinburg disfrutó de una preminencia en es territorio oriental del imperio. Y pruebas visibles del mismo son los restos palatinos y la colegiata de san Servacio, que fue una de las iglesias germánicas más estimadas en la Edad Media.

La iglesia colegial tiene tres naves y forma parte de una de las grandes construcciones religiosas de estilo románico en Alemania. Alberga los restos de Enrique I y su esposa, santa Matilde, así como de abadesas de la familia imperial. El tesoro del templo posee riquezas medievales de gran interés, con donaciones de la dinastía otoniana.

Además, el lugar -de unos 20.000 habitantes- cuenta con unas 1200 casas de entramados de madera, sobre todo de los siglos XVII y XVIII, aunque también más antiguas.
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