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Fortalezas partas de Nisa (Turkmenistán)

Los restos de las fortalezas de Nisa atestiguan el poderío de su pueblo, que mantuvo una durísima pugna con el imperio romano, lucha que acabaría siendo fatal para ambos. Una fortaleza Patrimonio Mundial de la UNESCO, desde 2007.

El poder de los partos surgió de una expansión tribal escita desde el sueste del Mar Caspio, que alcanzó el dominio de la provincia persa de Partia y a partir de ahí se extendió por los territorios que hoy ocupan Irán, Irak y el oeste de Turquía.

Las ruinas de las fortalezas de Nisa testifican la ubicación de una de las urbes más importantes de aquel imperio. Los dos tells (colinas) que guardaban las ruinas han permanecido casi 2000 años escondiendo restos de una cultura que englobó aspectos iranios, romanos y helenísticos.

El sitio Patrimonio Mundial abarca la antigua ciudad, denominada Nueva Nisa, y la ciudadela real, designada como Antigua Nisa.

Buena parte de las excavaciones realizadas hasta ahora han tenido lugar en la Ciudadela, un tell de 14 hectáreas, en forma de pentágono irregular, rodeado por una alta muralla defensiva de tierra. El perímetro de la muralla, cuenta con más de 40 torres rectangulares, y bastiones situados en los ángulos.

El tell de la Nueva Nisa tiene una superficie de 25 hectáreas y está rodeado de potentes murallas de nueve metros de altura, con sendas entradas.

En la encrucijada de importantes rutas comerciales, los restos de Nisa son un ejemplo de la interacción de las influencias culturales del Asia Central y del mundo mediterráneo en el poderoso Imperio Parto.
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