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Gonbad-e Qābus

Se trata de una torre funeraria de 53 metros de altura, erigida en 1006 cerca de Djordjan, antigua ciudad del norte de Irán, al este del Caspio. Es Patrimonio Mundial desde el año 2012.

La torre estaba destinada a albergar los restos mortales de Qābus Ibn Voshmgir, y constituye un testimonio de los intercambios culturales entre las culturas nómadas del Asia Central y la antigua civilización de la meseta del Irán.

Según la Unesco, es este prácticamente el único vestigio de aquella antigua ciudad, centro de una dinastía regional, que fue un importante centro de las artes y las ciencias antes de su destrucción por las invasiones mongolas de los siglos XIV y XV.

La torre se percibe desde la lejanía, sobre la actual población de Gonbad-e Qabus, y se conserva en razonable buen estado. Desde 1975 ya estaba entre los monumentos nacionales de Irán.

El monumento representa una proeza técnica excepcional y es un notable ejemplo de la arquitectura islámica que influyó en las construcciones funerarias posteriores realizadas no sólo en Irán, sino también en Anatolia y el Asia Central.

La torre está edificada con ladrillos cocidos sin esmaltar y dotada de formas geométricas complejas.

Semeja un elevado faro cilíndrico, con una serie de 10 nervaduras en su superficie, que se remata con un techo cónico. Una proeza técnica para su tiempo y un modelo de torre funeraria islámica que se expandió hacia Asia Central y Anatolia.

Tiene 17 metros de diámetro en su base y 15, 5 metros en su parte superior y es una muestra patente del desarrollo alcanzado por las matemáticas y las ciencias en el mundo musulmán hacia los comienzos del primer milenio de nuestra era.

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