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Hildesheim: Iglesia de San Miguel y Catedral de Santa María

En la Baja Sajonia. Sitio incluido en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1985, por sus dos edificios románicos de gran interés, ambos de los primeros años del siglo XI.

La iglesia abacial de San Miguel es un ejemplo del arte románico otoniano. La iglesia con un plano simétrico y dos ábsides fue construida en el primer tercio del siglo XI (1010-1022), cuando era obispo Bernward, quien pensaba ser enterrado en el templo. El prócer murió antes de la finalización de la obra.

Los benedictinos continuaron en la abadía hasta 1803 y desde la Reforma, en la iglesia confluyeron cultos protestantes y católicos. Un bombardeo destruyó en parte el edificio en la II Guerra mundial y fue reconstruido poco después.

La Catedral de Santa María es otra joya Patrimonio de la Humanidad. Tiene un estilo sobrio, casi masivo, de la misma época, en el que destacan las famosísimas puertas de bronce encargadas por el obispo Bernward, importantísimo testimonio de la escultura románica más primitiva, con escenas de la Biblia.

El elenco de obras de la catedral se complementa con otros ejemplos artísticos, como una columna de bronce, también del siglo XI, con una decoración en espiral, imitando la Columna Trajana; una pila del XII y otros importantes contenidos de arte religioso y orfebrería.
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