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El Monte Fuji

Con 3.776 metros de altitud, se encuentra este emblemático cono volcánico entre las prefecturas de Shizuoka y Yamanashi en el Japón central y es considerado como un lugar sagrado.

Fujisan o Monte Fuji, con su cima cubierta de nieve, se yergue solitario dominando aldeas, lagos rodeados de árboles y las orillas del mar. Es lugar de peregrinación y fuente de inspiración de artistas y poetas desde hace muchos siglo.

El arte de Japón lo ha representado desde el siglo XI, pero fue sobre todo a partir del siglo XIX cuando las estampas xilográficas hicieron de él un símbolo internacional del Japón con una profunda influencia en el arte occidental de esa época.

En el siglo XII, el monte Fuji llegó a ser un núcleo central de las actividades de iniciación al budismo ascético, que comprende elementos sintoístas.

El sitio inscrito comprende 25 elementos que son un exponente del carácter sagrado del monte y su paisaje circundante. Se han incluido en el sitio los caminos de peregrinación y los santuarios de los cráteres situados en los últimos 1.500 metros de esta cumbre de 3.776 metros de altura.

También forman parte del sitio diversos componentes culturales como los santuarios sengen-jinja y las posadas tradicionales oshi, y toda una serie de elementos naturales como formaciones volcánicas, árboles moldeados en la lava, fuentes y cascadas, que se consideran sagrados

El monte Fuji es un volcán activo, aunque la última erupción fue registrada en 1707.

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