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Paisaje cultural de Grand-Pré (Canadá)

El paisaje cultural de Grand-Pré, en Canadá, es un punto de notable interés ecológico e histórico, que entró en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 2012.

Se trata de un paisaje que recuerda una “limpieza étnica” del siglo XVIII llevada a cabo por los británicos en territorios de la actual Canadá.

Este sitio de la lista de la UNESCO se halla en la bahía de Minas (Nueva Escocia). Los pantanos y elementos arqueológicos de Grand-Pré forman un paisaje cultural que constituye un testimonio del desarrollo de la agricultura mediante el recurso a la construcción de diques y de un sistema de represas de madera (aboiteau) implantado en el siglo XVII por los acadianos, que más tarde desarrollaron y conservaron los colonos británicos y la población actual.

Según la UNESCO, el sitio se ha inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial por sus características naturales: cuenta con uno de los regímenes de mareas más extremos del mundo (11,6 metros) y por ser un lugar de memoria del modo de vida de los acadianos y de su deportación, iniciada en 1755.

El paisaje cultural abarca una superficie de más de 1.300 hectáreas y comprende una vasta zona de pólderes y diversos elementos arqueológicos de la ciudad de Grand-Pré, fundada por los acadianos, y de la de Hortonville, construida por los colonos británicos que les sucedieron.

El sitio de Grand-Pré no sólo constituye un testimonio excepcional de la capacidad de adaptación de los primeros pobladores europeos a las condiciones geográficas del litoral atlántico de América del Norte, sino que además es un lugar de memoria significativo de la deportación masiva de los acadianos, conocida en francés por el nombre del Grand Dérangement.

Los acadianos:
Los acadianos eran colonos franceses en Norteamérica, que ocuparon territorios en el occidente de lo que hoy es Canadá. Acadia es cuatro años anterior a Quebec. Los colonos llegaron a principios del XVII, y mantuvieron relaciones pacíficas con los aborígenes. Sufrieron las ansias imperialistas británicas y fueron expulsados del lugar en 1755. Muchos acabaron en Luisiana.

La gran deportación implicó el exilio, destrucción de casas y pueblos y confiscación de propiedades. Subsisten amplias poblaciones herederas de aquella colonización, tanto en Canadá como, sobre todo en Luisiana.

Dentro de Patrimonio mundial
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Cruz de Deportación en Horton, señalando un punto donde se embarcó a los acadianos en 1755 © Victor Tétrault, UNESCO

El sitio recibe numerosos visitantes pos su significado. Francois Gaudet/Société Nationale de l´Acadie. UNESCO