restauración conservación del patrimonio

Reichenau

Los vestigios monásticos de esta isla del Lago Constanza, muy ligada a la iglesia desde que en el año 724 el abad y obispo San Pirminius estableciese allí un floreciente monasterio, están en la lista de la Unesco desde el año 2000.

En esta isla de unos cuatro kilómetros de largo por algo más de uno en su parte más ancha, floreció una cultura monástica muy destacada, especialmente hasta el siglo XI. Llegó a haber en el pequeño territorio 20 iglesias y capillas, de las que quedan tres.

La iglesia carolingia de San Jorge, construida a finales del siglo IX para albergar las reliquias traídas de San Jorge, traídas de Roma, conserva pinturas murales realizadas en el entorno del año 1000, representando los milagros de Cristo.

La iglesia-monasterio de Santa María y San Marco, Reichenau-Mittelzell, conserva sus partes más antiguas (crucero oriental y coro) de la iglesia carolingia, consagrada en 816. El resto es básicamente de los siglos XI y XII. El coro es gótico.

La iglesia de San Pedro y Pablo, fundada en el 799 fue reconstruida en 1134. Es una bella basílica de tres naves. Tiene tambien algunas pinturas medievales y modificaciones del Rococó, del entorno de 1760.

La UNESCO, cuando incluyó los restos monacales en el Patrimonio Mundial, declaró que los vestigios del conjunto de Reichenau atestiguan de manera excepcional la función cultural de un gran monasterio benedictino de los inicios de la Edad Media. Asimismo, dijo que las iglesias de la isla, que conservan elementos destacados de sus etapas constructivas, son modelos eminentes de la arquitectura monástica de los siglos IX a XI.

http://whc.unesco.org/en/list/974/
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