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Reichenau

Reichenau es una isla alargada ubicada en el Lago Constanza y muy ligada a la iglesia desde que en el año 724 el abad y obispo San Pirminius estableciese allí un floreciente monasterio.

La pequeña isla se halla al oeste de la ciudad de Constanza, Alemania, a unos seis kilómetros, y bordea ya las aguas que pertenecen a Suiza. Desde 1839 está unida al entorno de Constanza con un largo dique, por el que discurre una ruta rectilínea cercada de árboles y agua. Está en el lista del Patrimonio Mundial de la Unesco desde el año 2000.

Antaño, gran parte del terreno estaba cubierto por viñedos, aunque en la actualidad predominan los cultivos de huerta, si bien buena parte de la isla es reserva natural, donde habita y anida la aviauna del lago.

A partir del momento en que se asentó allí el monasterio, en esta isla de unos cuatro kilómetros de largo por algo más de uno en su parte más ancha, floreció una cultura monástica muy destacada, especialmente hasta el siglo XI. Llegó a haber en el pequeño territorio 20 iglesias y capillas, de las que quedan tres.

Reichenau floreció entre los siglos VIII y XI, convirtiéndose en un importante centro de arte y cultura medieval. Los abades llegaron a acompañar y asesorar a Carlomagno y sus sucesores. Tambien se escribieron aquí diversos textos y salieron del centro excelentes códices.

A finales de la Edad Media, el poderío monacal ya había declinado. Entonces, el centro monástico pasó depender de la diócesis de Constanza y en el siglo XVIII hubo disputas entre los monjes y el epicopado; perdiendo aquellos, que fueron expulsados.

En el siglo IX el abad Hatto viajó a Roma para la coronación del emperador Arnulfo ý trajo las reliquias de San Jorge. La iglesia carolingia de San Jorge, construida a finales del siglo IX para albergar las reliquias traídas de Roma, conserva pinturas murales realizadas en el entorno del año 1000, representando los milagros de Cristo. Son especialmente valiosas.

La iglesia-monasterio de Santa María y San Marco, Reichenau-Mittelzell, conserva sus partes más antiguas (crucero oriental y coro) de la iglesia carolingia, consagrada en 816. El resto es básicamente de los siglos XI y XII. El coro es gótico.

Por último, la iglesia de San Pedro y Pablo, fundada en el 799 fue reconstruida en 1134. Es una bella basílica de tres naves. Tiene tambien algunas pinturas medievales y modificaciones del Rococó, del entorno de 1760.

En la isla de Reichenau aún se conservan costumbres religiosas de los días del monasterio, entre ellas los actos y devociones a a las reliquias: las de San Marco, traídas en el siglo IX; las de la Sangre, propiedad del monasterio desde el incio del X.

Esparcidos por la pequeña isla aún perviven muestras de edificaciones y muros de las construcciones monacales. Entre ellas las ruinas del Schopflen, edificio fortificado; la residencia de los abades, y la casa de huéspedes.

La UNESCO, cuando incluyó los restos monacales en el Patrimonio Mundial, declaró que los vestigios del conjunto de Reichenau atestiguan de manera excepcional la función cultural de un gran monasterio benedictino de los inicios de la Edad Media. Asimismo, dijo que las iglesias de la isla, que conservan elementos destacados de sus etapas constructivas, son modelos eminentes de la arquitectura monástica de los siglos IX a XI.

Por otra parte, la UNESCO valoró que el monasterio constituyó un foco artístico muy significativo para la historia de los siglos X y XI, brillantemente atestiguado por las pinturas murales y las miniaturas.

El museo de Reichenau, ubicado en un antiguo centro que tuvo funciones de municipalidad, presenta la historia de la isla y presenta facsímiles que recuerdan las obras que salieron de la abadía. Tambien tiene otras informaciones referentes a entografía y naturaleza del territorio.

Información turística: Pirminstraße 145. 78479 Insel Reichenau. Teléfono (0 75 34) 92 07 - 0.

Museo Reiuchenau: Ergat 1, 78479 Reichenau. Teléfono +49(0)7534/9207-0,

http://whc.unesco.org/en/list/974/
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