El barrio se ha conservado en todo su conjunto y en buen estado. Allí permanecen las casas tradicionales, sendas sinagogas y un famoso cementerio.
Esta ciudad fue un importante centro de la cultura judía en Moravia. El barrio conserva su aire tradicional con sus callejas y plazoletas, al lado de casas antiguas e instituciones rectoras de la comunidad.
El cementerio de judío de Trebíc, trasladado en el siglo XVII a la ladera norte de la colina de Hrádek, conserva millares de lápidas de piedra, la más antigua del año 1625.
El más famoso de los monumentos de Trebíc es la basílica de San Procopio, de estilo románico-gótico.
Originaria del siglo XIII, inicialmente fue dedicada a la Virgen María, luego, tras ser dañada en conflictos bélicos, se reabrió bajo la advocación de san Procopio.
Lo más antiguo del monumento es la cripta, pero hay diversos elementos de interés: portadas, rosetón, artesonado...
La iglesia surgió como dependencia de un monasterio benedictino. En el edificio del antiguo monasterio tiene su sede el Museo de Moravia del Norte.
Entre las razones aceptadas por la Unesco para incluir a Trebíc con sus dos elementos -barrio judio y basílica- en el listado de Patrimonio Mundial está el hecho de que esta ciudad de Moravia fue ámbito de estrecha convivencia entre cristianos y judíos, así como testimonio importante de la presencia de la sociedad y cultura judías en Centroeuropa.
Página web:
http://www.trebic.cz/



